domingo, 2 de enero de 2011

A un año de la Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia el crecimiento del armamentismo y la violencia no se detiene.


El próximo 2 de Enero se cumplirá el primer aniversario de la Marcha que recorrió el planeta en tres meses, para generar conciencia de la necesidad de paz y No-violencia.
La gran marcha; que arranco el 2 de Octubre de 2009 en Wellington, Nueva Zelanda, y culmino en Punta de Vacas, Mendoza; exigía el desarme nuclear a nivel mundial, el retiro de tropas de los países invadidos, el desarme paulatino del armamento convencional, la renuncia a la guerra como salida ante diferentes conflictos y la firma de tratados de no agresión entre países.
Hoy en día desde distintos organismos del Movimiento Humanista, desde distintas organizaciones y personalidades seguimos exigiendo estos puntos, porque al pasar un año de esta marcha y en medio de una gran crisis, las potencias mundiales siguen armándose hasta los dientes, el potencial nuclear aumenta, el Presidente estadounidense, Obama, pese a haber obtenido el Premio Nobel de la Paz, mantiene sus tropas en Irak y Afganistán y sus bases militares en diferentes territorios ajenos, y aumenta la tensión en las dos Coreas y entre Israel y sus vecinos en Medio Oriente, entre otras problemáticas importantes.
Ante una histórica crisis económica, como la que vive Europa (quizá comparable a la de los años “30, que dio origen al nazismo y la 2º Guerra Mundial), la “solución” de las grandes potencias es ajuste y mas armamentismo.
El escenario mundial no parece del todo feliz, y los años venideros son una incertidumbre dadas las distintas probalidades que uno puede intuir. Sin embargo quisiera recalcar las palabras de Tomas Hirsch, unos días después del cierre de la Marcha. “Esta Marcha ha sido una señal por la Paz y la No Violencia en un mundo violento que vive tiempos borrascosos. Es verdad que a su paso no se han cerrado fábricas de armas. Las bombas siguen amenazando la vida en el mundo entero y este sistema cruel e inhumano sigue vigente. Seamos claros: Nos horroriza la situación actual, pero no se pretendía con la Marcha cambiar el estado actual de las cosas ni mucho menos organizar nada…pero algo ha cambiado. Se ha dado la señal y se va creando conciencia. El tiempo dirá si fue una señal débil o poderosa, pero lo que sí sabemos y no está en duda es que ha sido la señal correcta, necesaria, urgente y valiente”, afirmo Hirsch, por entonces Vocero del Humanismo para Latinoamérica.
Por ultimo, quisiera destacar que por más que la situación mundial sea complicada y pese a sonar pesimista en el corto plazo. Todos deberíamos ser muy optimistas de cara al futuro, esas imágenes direccionaran a la humanidad, esas imágenes brillantes y poderosas, como lo fue la Marcha Mundial por la Paz y la No-violencia.

Gabriel Yastrubni

30/12/04: El día que tuve la certeza de que había que cambiar el sistema.


Anoche se cumplieron seis años del trágico incendio en el boliche Republica Cromagnon, donde fallecieron 194 personas, mientras sonaba la banda de rock, Callejeros.

Faltaban pocas horas para que termine el 2004 y el clima era muy extraño. Había casi dos centenares de jóvenes que el día anterior habían ido a disfrutar de un recital y quedaron atrapados en una trampa mortal y había otros tantos que pudieron salvar su vida, llevándose consigo una marca de esas que duelen.
Mientras los cuerpos seguían tibios, el clima se enrarecía: los familiares de las victimas llenos de dolor; algunos pidiendo venganza otros mas centrados; algunos responsables haciéndose cargo otros no; la oposición al Jefe de Gobierno utilizando la tragedia para sacar ventajas políticas, los periodistas dando “cátedra” de lo que había pasado. ¡Culpables!, la “gente” quería culpables.
A los pocos días con un amigo, desde nuestra postura humanista, escribimos lo siguiente:

“El 30/12 se manifestó, una vez mas, el valor del dinero por sobre
el del Ser Humano. Porque por regatear unos pesos, unos permisos, por
no tener una correcta habilitación para el lugar, 182 muertos hasta
ahora y mas de 700 heridos.
En estos momentos se están buscando los culpables, desde el pibe que
tiro la bengala hasta el dueño del boliche, Chaban, y el Jefe de
Gobierno, Aníbal Ibarra.
Sin duda son responsables en 1º grado todos los que deben controlar
las normas de seguridad para que puedan darse recitales como estos en
un boliche.
Pero lo que queremos expresar acá es otra cosa:
Los responsables son todos aquellos que:
1) No hacen nada por trasformar estos valores de esta sociedad enferma
de individualismo.
2) Todos aquellos que, decididamente, hacen por mantener esos valores
de este sistema que por lo mismo mata gente todos los días...
Mientras no hagamos nada por transformar esta sociedad anti-humanista
estas cosas seguirán pasando y se van a ver manifestando distintos
"sectores de la sociedad" cuando la tragedia los toque de cerca.
Hagamos algo ahora que ya empezamos a advertir que algo no esta bien en este mundo, no hace falta esperar a que sucedan este tipo de cosas”.
Esos días no podía entender porque había gente, en su mayoría jóvenes de mi edad, que tenia que morir de repente en esas circunstancias. No lo entendía, parecía muy injusto.
Pero lo que si comprendí durante esos días, es que el sistema social en el que vivimos mata. El dinero mata. Valorar el dinero por sobre las personas mata.
Esos días tuve la certeza de que había que cambiar el sistema. Esos días tuve la certeza de la importancia de la vida humana. Esos días tuve la certeza de la importancia de trabajar sostenidamente por un cambio interno y social.

Gabriel Yastrubni